Durante siglos, el papel de las mujeres en la historia ha sido minimizado o invisibilizado, tanto en los relatos históricos como en la propia disciplina arqueológica. Mi investigación busca darles un lugar central, reinterpretando hallazgos y cuestionando las narrativas heredadas. No se trata solo de encontrar figuras femeninas en mosaicos o textos, sino de entender su contexto, su poder y sus redes de influencia. Cada hallazgo con rostro o nombre de mujer es un recordatorio de que la historia que nos contaron estaba incompleta, y que tenemos la responsabilidad de completarla.
